El Estado como enemigo: marxismo y liberalismo
jesus clavijo urbano - 26-08-2005 12:44:13 | Categoria: Actualidad
Con este post completo una terna de contenido filosófico-politico marcada por su acento primitivo, pero sustancial para intentar comprender algunos hechos actuales. De manera que antes de abordar cómo tal vez el capitalismo puede hacer real la amenaza de Ben Laden de poner el barril brent a 100 dólares, divagaré, aunque sea superficialmente, por medio de una red sistémica y sistemática, en la que descubro que liberalismo y marxismo tienen un enemigo común: el Estado.Ha sido muy reveladora la reseña que Atlantis realiza sobre la celebrada 1984 de Orwell. La verdad es que su post en cierto modo anunciaba el tema que pensaba tratar ahora: la fuerza controladora que ejerce el Estado, aunque yo soy un firme partidario del intervencionismo estatal en muchos aspectos. No así en otros.
Le planteé a Atlantis que quizá la revolución sea el reverso de la moneda de la guerra. De manera que, desde la perspectiva orweliana, la guerra contribuye a mantener el status quo de la élite en su novela 1984, mientras que un proceso revolucionario estaría destinado a eliminar ese control, con independencia de que el fenómeno generara el nacimiento de nuevos grupos dominantes.
El tema, muy apasionante, sirve para enlazar con qué entiende el marxismo dialéctico por revolución. En resumidas cuentas, podemos decir que un cambio revolucionario se produce cuando la presión de la fuerza de trabajo se hace insostenible dentro de un determinado modelo de producción. Sería como un gas en combustión que necesita una salida y hace explotar el recipiente.
No obstante, y pese a esta relación dicotómica entre guerra y revolución, más tarde caí en el hecho de que muchos artistas de entreguerras vieron en el conflicto bélico el paso necesario para el nacimiento de un nuevo mundo: una suerte de regeneración que no tenía más remedio que cobrarse muchas vidas, pero que era necesaria para que el hombre recuperara la libertad perdida.
De este modo, expresionistas y futuristas entendieron, pues, la guerra de un modo muy diferente al que expresa Owell en 1984. Para los primeros, guerra es igual a cambio. Para el segundo, y para la élite que retrata en su libro, la guerra es necesaria para la perpetuación de un sistema de dominio injusto.
La necesidad de hacer la guerra. El carácter impulsivo que tienen los hombres hacia lo bélico tiene mucho de hobbesiano. Pero el materialismo cultural, del que di algunas consignas, no lo entiende del todo así. De hecho, el revelador libro de Marvin Harris asegura que el dominio sólo aparece en el hombre cuando cambia su condición de cazador y recolector por el de agricultor y ganadero, por lo que descarta cualquier consideración genética. Y subraya que sólo lo hace a partir de condiciones extremas, como las meteorológicas del Pleistoceno.
En cualquier caso, la necesidad de control, ese gran ojo que todo los domina, nos lleva a plantearnos el papel del Estado. El debate en este sentido ha sido amplio a lo largo de la pasada centuria, aunque, como estamos viendo, el rol de controladores se lo han arrogado otros.
Como decía al principio, es fácil observar cómo liberalismo y marxismo coinciden en la necesaria eliminación del Estado, aunque hay diferencias de matices entre lo que para unos es un resultado y para otros un proceso en sus divergentes caminos hacia la libertad genuina del ser humano.
El liberalismo ius naturalista y el marxismo dialéctico entienden, por ejemplo, que sólo la desaparición del Estado puede hacer libre al hombre. Y, en este sentido, resulta fácil observar que ambas teorías arremeten contra las manifestaciones del Estado en la vida cotidiana de los individuos (subordinados, dominados, explotados...).
Así, lo males que los liberales ven en el intervencionismo estatalt iene una base marxiana. De hecho, para Marx la función represora del Estado tiene dos manifestaciones: el derecho y la burocracia. Justo lo que combaten quienes tanta inquina profesan contra las teorías colectivistas.
Comentarios (1) - Referencias (0)
Referencias
Comentarios
-
A la postre, la revolución es una forma más de guerra...
Comentario de anaconda hace 4 años y 51 meses



