Boato
jesus clavijo urbano - 05-07-2005 15:23:03 | Categoria: Actualidad
Sinceramente, qué quieren que les diga, no logro entender por qué la elección de la ciudad que será olímpica ¡dentro de siete años! tiene que abrir informativos y no se circunscribe a los espacios – ya amplios de por sí- destinados a deportes y a los programas especializados en este tema que recorren el panorama audiovisual español.Amén de la hipérbole informativa la que estamos asistiendo, en sintonía con la presunta grandeza y los ingentes beneficios que acarrearía la elección de Madrid por un señores que viven como auténticos reyes y cuya decisión está harto más influenciada por factores exógenos que por los estrictamente técnicos, el boato de la elección de la capital olímpica que relevará a Pekín me recuerda muy mucho a la elección del Papa.
Cierto es que el cónclave que dio paso a Benedicto XVI al frente de la religión católica tuvo una presencia informativa descomunal, quizá alimentada por la cola informativa que arrastraba la muerte de su antecesor Woytila.
Pero el secretismo que rodea a estas elecciones, la ceremonia de confusión que se abastece de cientos, miles de especulaciones, y , por supuestos, los intereses económicos y geoestratégicos en juego, nos dan pábulo a establecer cierto paralelismo entre ambos procesos de elección.
Importa mucho el objeto de ambos cónclaves, sea el nuevo Papa, sea la ciudad que acogerá los Juegos, pero los medios se recrean, no exentos de morbo y hedonismo barato, en las conjeturas, en las interminables anécdotas , y en las siempre recreativas especulaciones. Olvidando, de paso, que la especulación nunca es buena materia prima para una información seria.
Da la sensación de que los medios, conscientes del incremento de la atención informativa, en ambos casos, no quisieran que el proceso dejara de serlo. Por ellos –añádase incremento de inserciones publicitarias, especiales bien retribuidos y que pagan generosamente empresas privadas y administraciones públicas…– el proceso debería alargarse ad infinitum. Paliando de camino eses horror vacui que sacude las redacciones en el periodo estival.
Y después llegarán las reacciones. Tanto en la elección del Papa como de la ciudad olímpica, el resultado del proceso siempre tiende a generar enfrentamientos. Aunque en España, obviamente, lo políticamente correcto sea apoyar, sin vacilaciones, el proyecto madrileño.
Y así pasaremos unos días más. Aguantando estoicamente todo tipo de comentarios sobre el asunto. Que no faltarán, ora nos recreemos en la desolación, ora expresemos exultantes la alegría de una victoria que, según nos dicen, nos beneficia a todos.
De momento, el presupuesto liquidado en el proyecto bien merece una recompensa. De lo contrario, exigiremos una respuesta al Espíritu Santo, cuya intercesión, dicen también, cuenta mucho en estos espectáculos electorales.
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